
CIUDAD
DE MÉXICO, Agosto 2011.- Una operación de ciberespionaje descubierta por
McAfee, que lleva cinco años activa, ha afectado a por lo menos 14 países y 70
organizaciones y empresas.
Aunque
la empresa ha rechazado situar la procedencia de las intrusiones, afirma que el
autor es un gobierno; por su parte, especialistas apuntan hacia China como el
probable responsable.
Un
informe de la operación de espionaje, llamada Shady RAT, fue hecho llegar la
semana pasada por McAfee a la Casa Blanca y al Congreso de Estados Unidos,
reporta el diario español El País, en su versión de Internet.
Según el
reporte, las víctimas incluyen agencias gubernamentales de Estados Unidos,
Taiwán, Corea del Sur, Vietnam y Canadá.
Detalla
que la víspera de la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín fueron
espiados tres comités nacionales del Comité Olímpico Internacional.
Además,
también han sido rastreadas redes informáticas de Japón, Suiza, Gran Bretaña,
Indonesia, Dinamarca, Singapur, Hong-Kong, Alemania e India.
En
cuanto a organizaciones, la peor parte se la lleva Estados Unidos, con 49
compañías, organizaciones sin ánimo de lucro y agencias gubernamentales
comprometidas, de acuerdo con McAfee.
También
se han detectado intrusiones en 13 suministradores del departamento de Defensa
de EU.
Entre
las organizaciones internacionales figuran la propia Naciones Unidas o la
agencia mundial contra el dopaje, que ha asegurado que los datos sobre dopaje
se guardan en servidores especializados y que no han detectado intrusiones en
los mismos.
Para
McAfee, el responsable de la operación es un gobierno, ya que la pluralidad de
objetivos, muchos sin interés económico, demuestra que los fines de la
intrusión son el espionaje, la obtención de información, y no conseguir réditos
económicos.
Aunque
el informe rechaza situar la procedencia de las intrusiones, algunos
especialistas ya han apuntado hacia China.
Las
primeras sospechas sobre la existencia de esta operación se dieron cuando la
empresa de seguridad analizó el ataque sufrido por uno de sus clientes,
contratista del departamento de Defensa de Estados Unidos.
La red
informática de la empresa había sido infectada con un programa malicioso que
exportaba datos a un tercero, pero no fue sino hasta este año que se
descubrieron los servidores que albergan los datos robados, lo que ha permitido
elaborar la lista de víctimas a través de la dirección IP de Internet. Los
servidores estaban en un país occidental.
Con
todo, las intrusiones siguen vivas. La última detectada es contra la
organización mundial que combate el dopaje, asegura El País.
Esta
operación es distinta a la que afectó al servicio de correo de Google en
mayo de este año y que comprometió información de varias compañías. El origen
de la misma se situó en China pero el gobierno de Pekín negó cualquier relación
con la misma.