
HIROSHIMA, 6 de agosto.- La
ciudad japonesa de Hiroshima conmemoró el sábado el 66to aniversario del
bombardeo mientras la nación enfrenta un tipo distinto de desastre de la
tecnología atómica -una planta nuclear en una crisis de fisión tras ser azotada
por un tsunami.
En el lugar donde se utilizó
por primera vez una bomba atómica en el mundo se guardó un momento de silencio
a las 8:15 de la mañana del sábado (2315 GMT del viernes), hora en que la bomba
fue lanzada por Estados Unidos el 6 de agosto de 1945 en la última etapa de la
Segunda Guerra Mundial.
La bomba destruyó gran parte de
la ciudad y mató hasta a 140 mil personas. Un segundo bombardeo atómico en
Nagasaki el 9 de agosto de ese año mató a decenas de miles más e hizo que Japón
se rindiera.
El primer ministro Naoto Kan
depositó una corona de flores amarillas en el Parque Memorial de la Paz en
Hiroshima y reiteró el compromiso de Japón de nunca repetir los horrores de
Hiroshima, cuyo sufrimiento continúa hasta hoy debido a que las enfermedades se
han heredado a través de generaciones.
Japón prometió por mucho tiempo
nunca fabricar o poseer armas nucleares, pero adoptó la energía nuclear durante
su reconstrucción y modernización después de la Segunda Guerra Mundial.
Multitudes de personas cargando
rosarios budistas inclinaron sus cabezas el sábado para conmemorar las muertes
mientras pichones eran liberados durante el solemne encuentro que se repite año
con año ante el esquelético domo de un edificio que fue destruido por la bomba.
En su discurso, el primer
ministro también habló de la más reciente catástrofe nuclear de Japón en la
planta de Fukushima Dai-ichi, en el noreste del país, donde un masivo tsunami
desatado por el sismo de una magnitud de 9,0 del 11 de marzo apagó los
generadores de respaldo que hacían funcionar los mecanismos de enfriamiento de
la instalación.
Kan repitió su compromiso de
adoptar energía renovable y confiar menos en la nuclear.
"Japón también está
trabajando para revisar desde cero su política energética", dijo Kan.
"Lamento profundamente creer en el mito de la seguridad de la energía
nuclear".
Fuente: www.excelsior.com.mx