Un
comando, presuntamente del grupo delictivo de Los Zetas, roció
gasolina en el interior del Casino Royale de Monterrey y provocó un incendio
que dejó 61 personas muertas.
De
acuerdo con información proporcionada por funcionarios del gobierno de Nuevo
León, el administrador del negocio dijo que el grupo delictivo exigía un pago
semanal de 130 mil pesos para poder operar.
Versiones
de testigos sostienen que en el lugar había alrededor de 100 personas, entre
trabajadores y clientes del casino.

Las
indagaciones
Según
versiones, el grupo de sicarios —integrado por entre 13 y 16 personas— incendió
el lugar sin que fueran detenidos por guardias de seguridad privada.
Las
investigaciones precisan que los sicarios llegaron al Casino Royale en cuatro
vehículos, entre ellos un Mini Cooper, una camioneta Suburban y Atos, de los
que descendieron los sicarios. Entraron al inmueble entre seis y ocho de ellos,
quedándose en la puerta otro grupo que sirvió de resguardo y protección.
Las
versiones precisan que el grupo de sicarios roció con combustible las máquinas
de juego y la alfombra del lugar, y que tras prenderle fuego a todo se
retiraron del lugar. El hecho, dijeron, fue sincronizado, ya que los presuntos Zetas alcanzaron
a rociar la mayoría de las máquinas de apuestas del casino. El lugar, en pocos
minutos, quedó envuelto en llamas y humo.
Las
autoridades investigan la versión de que los sicarios, tras incendiar el local,
cerraron las puertas el negocio para que nadie saliera.
Funcionarios
de la PGR precisaron que colaborarán con las autoridades de Nuevo León para
encontrar a los culpables, por lo que se inició un acta circunstanciada, ya que
se tiene la versión de que los administradores del Casino Royale pagaban una
cuota a miembros del cártel del Golfo; sin embargo, la organización delictiva
de Los Zetas les exigían una cantidad superior.
Operaba
con un amparo
El
alcalde de Monterrey, Fernando Larrazábal, lamentó los hechos y dijo que la
tragedia pudo haberse evitado, luego de que su administración clausuró el
centro de apuestas en mayo pasado, debido a irregularidades detectadas en su
operación.
Sin
embargo, agregó, a finales de ese mismo mes, el Tribunal de lo Contencioso
Administrativo ordenó retirar sellos de clausura, por lo que el Royale siguió
en operaciones bajo amparo.
Fuente: www.excelsior.com.mx