China es noticia y sorpresa cada día que pasa. Por lo que dejan ver las
noticias, en apariencia, ya no les alcanza con intentar dominar el
mercado mundial de la
electrónica. Sus aspiraciones van
mucho más allá. Apenas se supo en el mundo que Estados Unidos
disminuiría su actividad en los programas espaciales, comenzó a oírse un
rugido incesante de máquinas y obreros que culminaron un proyecto, que
posee una elaboración de 9 años, al lanzar al espacio el módulo
Tiangong I, a bordo de un cohete Long March-2FT1. Este es el primer módulo de la futura
Estación Espacial China. De este modo, China se convertirá en el primer país en colocar y mantener, por sí solo, un laboratorio espacial propio.
Ahora que la
NASA ha abandonado gran parte de su programa espacial, debido a la enorme crisis económica que afecta a los Estados Unidos,
cada escalón que China avanza hacia sus propios viajes espaciales
parecen enormes cuando la noticia aparece como la sucesión de hechos que
desembocarán en la existencia de una
Estación Espacial tripulada
y en órbita para 2020. Aunque parezca una fecha muy lejana, son sólo 8
años y algunos meses. Es decir, habrá un momento en la historia en que
el espacio estará compartido por la ISS
(Estación Espacial Internacional) y este emprendimiento chino que, por
supuesto, no podía dejar de estar envuelto en el más absoluto secreto y
misterio. Este 29 de septiembre de 2011, durante la noche en China, el
módulo
Tiangong I, perteneciente a la futura estación
espacial, despegó desde un desierto en el noroeste de China. El
propósito informado de esta misión es que se utilizará para prácticas de
acoplamiento con otros (futuros) módulos, los cuales serían esenciales
para construir una estación espacial.
Tiangong I, que significa (literalmente) “
Palacio Celestial”,
fue llevado a su posición orbital por un cohete Long March-2FT1. El
módulo posee 15 metros cúbicos de espacio en el que deberán vivir y
trabajar hasta tres personas. El plan consiste en que el módulo espacial
orbitará la Tierra durante aproximadamente un mes, momento en el que
otra nave espacial, no tripulada y llamada
Shenzou 8, se acoplará con
Tiangong I.
Esta será la primera misión de acoplamiento de China coronando la
finalización de un plan que, como mencionamos al principio, lleva nueve
años de elaboración y convierten a China en el primer país en lanzar y
mantener una estación espacial propia. Las principales tareas de
Tiangong I
durante su viaje espacial será la de proporcionar un vehículo que será
el punto de encuentro, en el espacio, para comenzar con las experiencias
de acoplamiento, enfocadas con prioridad a establecer una posible
plataforma espacial tripulada. Esta futura estación espacial sería capaz de ofrecer además, funcionamientos de largo plazo como una misión no tripulada en el espacio, con una asistencia humana temporal, que le permitirá a
China acumular experiencias sobre el desarrollo de una Estación Espacial
de grandes dimensiones, donde pueda llevar a cabo experimentos
espaciales y médicos relacionados con la tecnología espacial.