Actualmente, tener un
celular se ha convertido en una necesidad personal, la “
industria cultural” nos marca que tenemos que estar conectados los 365 días del año y las
24 horas del día, mientras que, las compañías telefónicas nos ofrecen planes para estar comunicados todo el tiempo.
Próxima a sacar un nuevo libro titulado “Jóvenes en tiempos de oscuridad”,
Luz María Velázquez
Reyes, investigadora del
Instituto Superior de Ciencias de la Educación del estado de
México, señaló que ahora los jóvenes no sólo se conforman con tener celular, sino también
el modelo más reciente y con la mejor tecnología.
En su nueva edición, la
autora
refiere que la mayoría de los sujetos usan el celular para mandar mil
500 mensajes de “te quiero” y reciben 2 millones 500 mil mensajes de “yo
también”, por lo que dichas palabras ya carecen de contenido y
significado gracias al internet.
Además de que no sólo se discrimina por
el modelo, la mayor parte de los jóvenes pertenecen a sectores bastante desprotegidos económicamente donde un
celular
representa una enorme carga para una familia, por ejemplo: la de un
obrero que no le alcanza a veces para comer, mucho menos para comprarle
un celular con alta tecnología a sus hijos.
“Pareciera que el
principio por el cual nos regimos ahora es: 'Dime qué celular tienes, y
te diré quién eres'”, resaltó la especialista.
En dicho sentido,
la desigualdad entre el consumo de los jóvenes es bastante fuerte,
chicos que pueden comprar una Blackberry o un iPhone 4S sin mayor
problema, otros tienen que robar o hacer diferentes cosas para poder
comprar estos modelos.
Los jóvenes han caído en una distinción de
“si yo lo tengo, pertenezco a los distinguidos; si no lo tengo, me
siento miserable por no poseer esta tecnología”, finalizó en entrevista
Luz María Velázquez.