Curioso pero cierto: Con un montón de naranjas puedes prescindir de la compañía de luz a la que ahora haces millonaria.
En serio, es como el experimento que algunos hicimos durante los
primeros años de secundaria, pero a la décima potencia. Aunque
obviamente, resultaría bastante caro. Pero bueno, para impresionar a los
amigos queda bien.