Existen 0 Usuarios Registrados en Línea | Existen 51267 visitas unicas| Categoria de Empresas | |
| Restaurantes(9) | Computación(9) |
| Pizzerias(2) | Licorerías(0) |
| Pastelerías y Panaderías(6) | Abarrotes(3) |

En la antigua Balum Canán,
por el barrio de San Sebastián vivía un sabio muy respetado por la comitecada,
quienes un día, mientras paseaban por el parque, le preguntaron:
_ Oigaste maestro, ¿Cómo
podemos pue combatir nuestros propios defectos?
El Sabio los condujo haya
por el Cedro, donde en esa época aun había muchos árboles y, una vez allí,
ordenó a uno de los cositias que arrancara un arbolito de escasa altura. El
discípulo lo arrancó sin dificultad con una sola mano. El sabio le indicó
enseguida arrancar otro árbol más grande, el cual fue arrancado con más
esfuerzo. A continuación trató de sacar un árbol más robusto pero sólo pudo
hacerlo con ayuda de sus cuates (metidos pue). Por último, el sabio indicó arrancar un árbol corpulento, al que no
consiguieron mover de su lugar, ni con el esfuerzo de todos los discípulos.
-Caso podemos –dijeron,
desalentados y encabronados-. Este $&% árbol resulta superior a nuestras
fuerzas, caso desayunamos pue nuestro pitaul y atol de granillo hoy. Es
imposible arrancarlo.
- Así mero pue es lo que
ocurre con nuestros defectos –dijo el sabio-. Al principio, cuando no están
bien arraigados, es fácil quitarlos, pero cuando dejamos que echen hondas
raíces, entonces si resulta imposible arrancarlos de nuestro corazón.